Nadie gana cuando hay peleas
La suave respuesta quita la ira, pero la palabra áspera aumenta el furor.(Proverbios 15:1)En nuestra vida diaria es fácil dejarse llevar por la emoción y acabar metiéndose en discusiones. Muchas veces, estas peleas surgen de malentendidos, de orgullo herido o de intentos de imponer nuestra opinión.
